Viviendo entre el arte y la esclerosis múltiple
El momento silencioso
Llega un momento silencioso al que muchas mujeres arribamos después de años de dar, sostener y resistir. No es dramático. No llega con anuncios ni ruido.
Simplemente susurra: vuelve.

Lo que realmente significa regresar
Volver a ti no implica abandonar tu vida ni deshacer lo que has construido. Más bien, te invita a escuchar otra vez.
Es allí donde comienzas a notar lo que tu cuerpo lleva tiempo pidiéndote. Poco a poco, te permites existir sin actuar fuerte.
Nunca debiste desaparecer
Muchas mujeres creen que necesitan convertirse en alguien nuevo para sentirse completas. Sin embargo, la sanación suele pedir lo contrario.
Nos invita a recordar quiénes éramos antes de aprender a desaparecer dentro de la responsabilidad.
Una compañía, no una solución
El Bloomcatcher #3 nació desde esta comprensión. Existe como un objeto silencioso de presencia. No ofrece soluciones. No promete transformaciones. Más bien, acompaña.

De dónde nace esta pieza
Este Bloomcatcher nació en un momento en el que yo también tuve que volver a mí. No fue un regreso romántico.
Fue lento. Silencioso. Y, muchas veces, incómodo.
Mientras mi mente quería seguir, mi cuerpo me pidió pausa. En esa pausa comprendí algo profundamente: volver a mí no era rendirme, era escucharme con honestidad por primera vez.
Desde ese lugar tomó forma el Bloomcatcher #3. Nació del cansancio de sostener. Y, al mismo tiempo, del deseo de volver a casa por dentro.
Por eso esta pieza no está hecha para explicarse.
Está hecha para sentirse.
El ritmo suave del regreso
Para la mujer que decide volver a sí, el camino es sutil. Con el tiempo, se despliega despacio. Por eso, merece suavidad.
Anclar el regreso
A veces, tener cerca un recordatorio físico, algo creado con intención, puede ayudar a anclar ese regreso.
Coraje suave
Volver a ti no es fracaso.
Al contrario, es el coraje en su forma más suave.

